Cuidados para los buzones americanos antiguos

Los buzones americanos clásicos son verdaderas joyas porque se remontan a la época entre guerras. Ya muy pocos se conservan debido en gran parte, a que se fabricaban con lamina metálica densa que aunque era muy fuerte, también era muy susceptible a la oxidación generada por el viento y la humedad.

Pese a que hay muchas replicas formidables que se fabrican con la intención de que sean más útiles, duraderos y protejan mejor la correspondencia, hay quienes prefieren tener piezas antiguas auténticas.

Si eres un fanático de los buzones americanos clásicos y de hecho, tienes uno de ellos en la entrada de tu casa; estas recomendaciones de cuidado te permitirán disfrutarlo por mucho más tiempo.

Comprueba el material de construcción de los buzones americanos antiguos

Las réplicas suelen ser muy resistentes a la corrosión debido a que se fabrican en acero inoxidable y/o a que se preparan con pinturas especiales de alta durabilidad que además no se desconchan ni decoloran. Los buzones americanos auténticos no son tratados contra la oxidación, por lo que suelen herrumbrarse rápidamente. Si ese es el caso, procura colocar el tuyo en un sitio donde no esté en contacto directo con la lluvia y el agua. También puedes mandarlo con un experto para que le aplique un tratamiento especial que evite que se siga corroyendo.

Restáuralo en vez de repararlo

Si notas que la pintura se daña, que la corrosión lo toma por asalto o si le descubres una picadura o golpe, mándalo con un experto que lo restaure en vez de intentar repararlo como si fuera un buzón moderno regular. Ellos saben cuál es la mejor manera de proceder.

Búscale un buen lugar

No lo coloques directamente bajo el sol, el viento y la lluvia. Mejor instálate un soporte para que lo tengas bajo tu porche o al menos a resguardo del copete de tu cochera.